Desde el mismo instante en que nacemos nos encontramos
inmersos en un mundo que conocemos a través de la exploración de nuestros
sentidos, especialmente la vista y el tacto. Cuando desarrollamos conocimientos
geométricos, logramos reconocer formas, percibir diferencias entre objetos,
observar, manipular, experimentar elementos y desarrollar nuestro pensamiento
creativo. El día de hoy traemos el cuento del RECTÁNGULO, una de las figuras
geométricas básicas que en ocasiones los niños tienden a olvidar. Con la
historia del señor rectángulo y sus aventuras, invitaremos a su comprensión y
consolidación. No olvides acompañar la historia con actividades manipulativas
de creación de figuras, lo cual favorecerá su representación mental. Puedes
invitar al niño a realizar rectángulos utilizando palos de pincho, palillos y
masmelos o bloques de plastilina. Estos últimos servirán de soportes en las
esquinas para su elaboración. Pincha AQUÍ para acceder al documento.

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