Ser muy
inteligente resulta muy positivo para los niños y para sus padres, pero aunque
no parezca puede
traer consigo una
serie de dificultades, también en el ámbito escolar. Algunas veces por falta de
entendimiento y comprensión por parte de los profesores que se sienten
desconcertados ante un alumno que les interroga con preguntas inusuales,
difíciles de responder; otras veces, porque terminan rápidamente las tareas y
demandan atención superior.
Los niños
y adolescentes con
talento y altas capacidades requieren de orientación en el campo intelectual, aprender
a utilizar el talento en servicio a los demás, realizar proyectos y actividades
creativas, cooperar y ayudar a los demás, adquirir valores personales, desarrollar
de forma armónica la personalidad y relacionarse con los demás aplicando
habilidades sociales.
Una vez analizadas las necesidades de los niños con altas capacidades, los docentes y padres deben ayudarlos a desarrollar sus talentos y habilidades, propiciar espacios donde puedan compartir experiencias y colaborar a los demás, proporcionando siempre un ambiente sano, sereno y optimista (Flexibilidad, optimismo, reducir presión), creando ambientes de confianza y comprensión, valorando los aspectos positivos evitando comparaciones, solicitando su colaboración y aportes manteniendo así la atención sobre la tarea y la curiosidad por la misma, preparando con antelación sus actividades y planteando el desarrollo de proyectos, informes y actividades lúdicas por medio de experimentos, inventos y uso de las TICS.


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